Moka
Moka llegó al albergue porque su dueño, un cazador, ya no podía tenerla más. Ella ha tenido suerte y ha comenzado una nueva vida mientras aún es joven, está bien de salud y puede disfrutar de esta oportunidad.
Moka tiene 3 años, es de tamaño pequeño y tiene muy buen carácter. Pese a ser una podenquita, es adorable y muy tranquila.
Estamos seguras de que va a ser muy feliz allá donde vaya.